29 diciembre 2009

¿Que no hay quinto malo?

Pues el quinto año de ZP en el poder no ha podido ser peor. Hasta él se ha dado cuenta y mira que cara de pasmao se le ha quedado:
Como se acaba el año y es tiempo de recapitular y resumir, repasemos algunos de sus éxitos relacionados con el 5:

- Lleva 5 años en el poder.

- Ha multiplicado por 5 el déficit público este año.


- Ha llevado al paro a casi 5 millones de ciudadanos. Y sin embargo...


- Ha aumentado el 5 % el gasto en personal funcionario.


- Ha anunciado más de 5 veces que dialogará, para buscar consensos, con el jefe de la Oposición y Rajoy lleva 14 meses sin ser llamado a la Moncloa.

El año próximo es el 2010; 10 doble del 5. ¡Échate a temblar!


Este torito quinqueño que todo lo hace mal, debería dedicarse a jugar al cinquillo en un dorado retiro antes de convertirse en el Jinete del Apocalipsis, para desgracia de España.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No sin antes pedir perdón por ser funcionario juntero "andazul" por OPOSICIÓN (no por un concursillo-oposicioncilla de los de ahora, un fraude de ley para meter a los previamente enchufados), a VV.EE. informo:
El problema real no es el funcionariado, un mal necesario, lo reconozco, sino la ADMINISTRACIÓN PARALELA: los interinos, los específicos, los puestos de libre designación, las empresas públicas, las agencias, las fundaciones...

Así, los político consiguen, de una tacada:
-Puentear a los funcionarios de carrera, que no solemos comulgar con ruedas de molino, en los asuntos "problemáticos"
-Colocar a sus compinches y amiguetes, indulgentes por el bien que les trae.
-Colocar a sus cargos amortizados y contentarlos para que no canten y sacarles, de paso, la."cuota para el partido"
-Evitar, en lo posible, los controles y la intervención de los expedientes "problemáticos", que los funcionarios de carrera no tenemos por qué digerir.

Así que, sepan ustedes que los funcionarios de carrera somos la única y débil barrera que separa a los políticos de la corrupción total, que por eso somos sumamente molestos para ellos y por eso hacen unos esfuerzos titánicos para acabar con la clase funcionarial como tal y sustituirnos, o puentearnos, por medio de su privilegiada ADMINISTRACIÓN PARALELA.

Es cuanto me cumple informar a mi leal saber y entender a VV.EE. que, no obstante, con su superior criterio resolverán.