Craso error; ayer perdió.
Y perdimos todos debido a la Traición Constitucional propiciada por el ebuztero que cedió a las exigencias soberanistas de sus socios parlamentarios de la izmierda republicana y puso a toda la maquinaria de su partido al servicio de la independencia catalana.
Algunas personas, que se sorprendían de la gamberra reacción a la sentencia del pequeño separatista cordobés, tienen una memoria histórica muy breve y una vergüenza inexistente.
Aquí un ejemplo de la más absoluta indecencia socialista, valga la redundancia.
